Uno de los grandes alicientes que presentaba el cartel de la séptima edición del Euskal Metal Fest era, sin duda alguna, la descarga de la veterana banda Bonfire, quienes están celebrando sus 30 años de historia con un gira por Europa. Estuvieron a la altura de lo esperado, conjugando fuerza con melodía, mucho feeling y garra alemana, guitarras bien presentes y unos coros que desbordaban los sentidos.