En la vida no hay
dificultades, sólo hay circunstancias. Cuando decides luchar por lo
que quieres, aprendes infinitas lecciones con cada experiencia que
vives. La experiencia es la madre de las ciencias. Aunque existen
muchos músicos que no saben canalizar ciertas inquietudes artísticas
y prueban mil cosas hasta encontrar una vía de expresión que a lo
mejor solo es válida para ellos mismos, hay otros que poseen unas
facultades especiales, de virtuosismo interpretativo, destreza y
agudeza musical, con las que van marcando diferencias sustantivas.
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De su extenso repertorio de 16 temas es complicado quedarse con un momento, es cierto que elaboran una música en la que poder recrearse, sin embargo, dentro de la cantidad de matices que se aprecian en ella, habría que señalar, por encima de todo, la ejecución perfecta de sus integrantes, controlando, en conjunto, la técnica precisa que requieren. Además no solo correspondieron con su labor musical, también con su imagen y su presencia escénica. Sensacional el gran trabajo de Andy C que domina a la perfección los contratiempos y tiene una pegada muy potente. La parte más emotiva de la actuación llegó en los bises con “Cry No More”, su particular homenaje a la figura de Phil Lynott (Thin Lizzy), donde Ronnie le dio un sentimiento propio con una voz insuperable y por si eso fuera poco, con la emoción aún flotando en el ambiente, llegaron “Shadows Of War” y “When Everything is Gone” un asombroso derroche de talento y cualidades, manteniendo por delante de todo su pasión por el power metal alemán y el metal melódico y progresivo. La cosa no podía terminar ahí, faltaba la veneración al mejor cantante de heavy metal de la historia, Ronnie James Dio, con “We Rock”. Prácticamente no me salen las palabras para contar las sensaciones que me produjo, uno de esos momentos que no se borran en tu vida por muchos conciertos que veas, exhibiendo esmeradamente sus extraordinarias cualidades, para no quedar por debajo del enorme estado de histeria que el público estaba viviendo en esos momentos. Lords Of Back certificó una vez más lo que ya sabíamos, alto poder en excelencia musical. Y lo hizo con solo pisar las tablas, momento desde el cual no dejó de transmitir emociones a lo largo y ancho de su descarga.
Talentos innatos que si
son bien desarrollados y encauzados, dejando a un lado mezquindades y
egos, pueden devenir en genialidades dignas de ser imitadas. Es el
caso de los madrileños Lords Of Black, una unión de talentosos
músicos: Ronnie Romero, actual vocalista de Ritchie Blackmore´s
Rainbow (Ex-Aria Inferno, ex-Jose Rubio’s Nova Era, ex-Santelmo),
el reconocido guitarrista Tony Hernando (Ex-Saratoga), el increíble
baterista Andy C (Kaothic, Rafa Blas, Tete Novoa, ex-Dark Moor,
ex-Saratoga) y el bajista Javier García, con una elegancia acorde al
nivel de sus compañeros; que demuestran, en su conjunto, una
entereza propia de gentes nobles, no cayendo en deseos de vanagloria
y propia complacencia y logrando hazañas tan admirables como la de
ser la primera banda española en fichar por el gran sello italiano
Frontiers Music Srl.
Muchas ganas tenía de
ver como se reflejaba en vivo su actual estado de forma, una
excelencia musical merecedora de grandes reconocimientos. La devoción
se dejaba notar en un ambiente de hermandad entre los asistentes,
desde bastantes minutos antes de que se abrieran las puertas de la
sala Bilborock. La banda apostó por actuar en solitario, lo cual era
un riesgo considerable, en estos tiempos de recesión económica tan
duros que vivimos. No obstante, el público no fue esquivo, esta vez,
en dejar pasar la gran oportunidad de ver a una portentosa formación
de grandes músicos, en una sala con excelentes condiciones.
Comenzaron con el mismo tema con el que se abre su nuevo disco,
“Merciless”, sin mayor parafernalia que un telón de fondo, pero
con una espontaneidad y profundidad musical de cotas elevadísimas.
Un completísimo ejercicio de estilo, construido a partir de la
destreza y versatilidad de Tony Hernando, dotado de una técnica
impecable, sumada a su buen gusto a la hora de componer interludios
instrumentales, de altísimo grado de dificultad, que logran
fusionarse impecablemente con las estrofas vocales de Ronnie Romero,
quien esa noche exhibió con plenitud su cada día mayor madurez
vocal, levantado los corazones del público con una amplia gama de
timbres vocales y tesituras envolventes que nos fueron sacando del
mundo real y transportándonos a otro más espiritual, un mundo de
valientes.
El grupo presentó, por
todo lo alto, su nueva obra "II", sin olvidar retazos de su primer trabajo
como “Nothing Left To Fear”, “Would You Take Me”, “Forgive
Or Forget”, “At The End Of The World” y “When Everything Is
Gone”, siendo el sonido nítido en cualquier rincón de la sala,
eso si, una vez subsanados ciertos acoples iniciales. Aunque iba
reinando en los primeros compases un cierta incertidumbre, en lo
concerniente a haber si serían capaces o no de plasmar en directo
todos los matices sonoros que han introducido en sus nuevas
composiciones, todo el mundo daba muestras de estar volando entre
nubes y sin oponerse en entrar en la atmósfera mágica que iban
creando tan especial como adictiva. Un entramado instrumental de gran
riqueza en profundas tesituras vocales y complicados arreglos,
certificando que el secreto de una buena evolución está en no
pensar en que los temas tienen que sonar o componerse de una
determinada manera sino dejarse llevar por los impulsos emocionales
La actuación iba viento
en popa, con el grupo desgranando los temas con pulcritud y la gente
creando esa unión especial. Cada miembro de la banda aportando su
cometido con precisión y naturalidad, cruzando los distintos géneros
musicales con desbordante intuición, para crear una musicalidad viva
y con absoluta personalidad, canciones con vocación atemporal,
dignas de los mejores elogios, “New World´s Comin´”, “Ghost
Of You”, “Cry No More” o “Shadows of War”, contribuyendo
en sus quehaceres a que el disfrute del concierto fuese de lo más
espontáneo posible, sin tener que estar el espectador predispuesto a
ello. Sobre todo lo personifico en el caso del vocalista, porque
teniendo que explayarse en diferentes tesituras y extensiones, no le
vimos fallar ni lo más mínimo en ningún momento. Hay que reconocer
claramente que en el mundo no hay muchos capaces de ofrecer estos
recitales de voz.
De su extenso repertorio de 16 temas es complicado quedarse con un momento, es cierto que elaboran una música en la que poder recrearse, sin embargo, dentro de la cantidad de matices que se aprecian en ella, habría que señalar, por encima de todo, la ejecución perfecta de sus integrantes, controlando, en conjunto, la técnica precisa que requieren. Además no solo correspondieron con su labor musical, también con su imagen y su presencia escénica. Sensacional el gran trabajo de Andy C que domina a la perfección los contratiempos y tiene una pegada muy potente. La parte más emotiva de la actuación llegó en los bises con “Cry No More”, su particular homenaje a la figura de Phil Lynott (Thin Lizzy), donde Ronnie le dio un sentimiento propio con una voz insuperable y por si eso fuera poco, con la emoción aún flotando en el ambiente, llegaron “Shadows Of War” y “When Everything is Gone” un asombroso derroche de talento y cualidades, manteniendo por delante de todo su pasión por el power metal alemán y el metal melódico y progresivo. La cosa no podía terminar ahí, faltaba la veneración al mejor cantante de heavy metal de la historia, Ronnie James Dio, con “We Rock”. Prácticamente no me salen las palabras para contar las sensaciones que me produjo, uno de esos momentos que no se borran en tu vida por muchos conciertos que veas, exhibiendo esmeradamente sus extraordinarias cualidades, para no quedar por debajo del enorme estado de histeria que el público estaba viviendo en esos momentos. Lords Of Back certificó una vez más lo que ya sabíamos, alto poder en excelencia musical. Y lo hizo con solo pisar las tablas, momento desde el cual no dejó de transmitir emociones a lo largo y ancho de su descarga.
Set List
- Malevolently Beautiful (Intro)
- Merciless
- Nothing Left To Fear
- Everything You´re Not
- New World´s Comin´
- Would You Take Me
- The Art Of Illusions, Part I: Smoke and Mirrors
- The Art Of Illusions, Part II: The Man From Beyond
- The Art of Illusions, Part III: The Wasteland
- Guitar Solo
- Ghost Of You
- Forgive or forget
- Doomsday Clock (Intro)
- Lords Of Black
- At The End Of The World
- Cry No More
- Shadows Of War
- When Everything Is Gone
- We Rock (Versión de Dio)
- Merciless
- Nothing Left To Fear
- Everything You´re Not
- New World´s Comin´
- Would You Take Me
- The Art Of Illusions, Part I: Smoke and Mirrors
- The Art Of Illusions, Part II: The Man From Beyond
- The Art of Illusions, Part III: The Wasteland
- Guitar Solo
- Ghost Of You
- Forgive or forget
- Doomsday Clock (Intro)
- Lords Of Black
- At The End Of The World
- Cry No More
- Shadows Of War
- When Everything Is Gone
- We Rock (Versión de Dio)




