Crudeza descarnada es la mejor frase para describir lo que en directo ofrecen los thrashers gipuzkoanos Hilotz. Una doble arma basada en un punzante sonido capaz de atronar nuestros tímpanos y una puerta abierta a una dimensión sonora con mayor profundidad y contundencia. En su primer trabajo de larga duración "Giza Ankerkeria" desprenden un sentimiento identificativo que los distingue, dando la sensación de estar trabajado más a conciencia, no solo buscando una colección de temas, llegando mucho más allá y sin repetir esquemas, reflexionado acerca de lo que sentiría, pensaría y haría un ser que no ha tenido relación con la sociedad, al pasar de vivir en la naturaleza a la civilización. Un impacto sonoro que se torna demoledor cuando la batería no se resigna a buscar la velocidad.