En ocasiones episodios de ansiedad o experiencias traumáticas originan trastornos del sueño, “parasomnias" en los que uno se despierta asustado, sodoroso y aterrorizado. Pesadillas que desembocan en terrores nocturnos y que no hay manera alguna de controlarlas, dándole vueltas y vueltas una vez padecidas intentando interpretar aquello que nos ha aterrado. El nuevo trabajo de los madrileños Cotard "Ojibwa" versa sobre esos miedos reales que acaban cobrando vida en los sueños.
- Para empezar me gustaría saber de dónde surgió la idea de formar Cotard
- Supongo que cada uno de vosotros tenéis vuestros propios gustos musicales y una distinta manera de concebir la música, ¿Cómo hacéis para alcanzar un determinado consenso a la hora de definir las pautas de actuación y musicalmente el camino a seguir?
- Para empezar me gustaría saber de dónde surgió la idea de formar Cotard
Cotard surge básicamente de la necesidad de tocar de 4 descerebrados, jeje. No fue una decisión muy meditada. Nos conocíamos de otros proyectos y empezamos a tocar juntos. La cosa empezó a funcionar rápidamente.
- Hace poco habéis publicado vuestro segundo disco “Ojibwa” que continúa la línea ascendente de “Nunca Más”, hard rock melódico con estructuras más asequibles y menos complejos. ¿Cuál fue el punto de partida en cuanto a su creación? ¿Habéis cambiado algo en lo que es el proceso de composición?
No, el proceso ha sido similar al de anteriores grabaciones. No obstante, la experiencia acumulada en anteriores grabaciones nos ha ayudado mucho a la hora de enfocar todo el proceso y de darle una mayor coherencia
- Dos años habéis tardado en darlo a luz, ¿en qué se traduce ese sosiego a la hora de componer y desarrollar los temas?
Principalmente, de las ganas de hacer las cosas mejor. Como te comentaba, esta vez quisimos hacer las cosas paso a paso y hemos meditado mucho sobre los temas antes de darlos por cerrados.
- El disco a nivel de letras está centrado en mundo de los sueños, que los sueños son nada si no se lucha por ellos y que las pesadillas recurrentes, esos seres que nos atormentan en las sombras y que interfieren en los patrones de sueño, están asociados a etapas de fuerte estrés y ansiedad. Que podemos ser capaces de filtrar los sueños dejando pasar solo los sueños positivos, girando en torno a un objeto propio del pueblo nativo Ojibwa, el atrapasueños. ¿Teníais ya la historia pensada antes de meteros con las letras?
Cuando empezamos a componer la idea no estaba tan desarrollada. Todo empezó a partir del tema “Delirio nocturno” que cierra el disco. Nos pareció una buena idea hablar sobre el tema de los terrores nocturnos y las pesadillas. Luego al ir componiendo los temas ampliamos un poco el espectro para que el disco no fuera muy monótono. Al final, elegimos la imagen del atrapasueños como hilo conductor y de ahí surge el nombre del disco: “Ojibwa”.
- En una primera toma de contacto da la sensación de ser un disco de apariencia más sencilla y directo, con una elevada precisión interpretativa y riqueza melódica. Pero escuchándolo atentamente te das cuenta del gran trabajo que hay detrás, repleto de detalles y matices. ¿Es así?
Por ahí van los tiros. Nuestra intención es que los temas sean asequibles en una primera escucha, pero que con escuchas sucesivas el oyente pueda seguir encontrando matices y sonoridades que puedan pasar desapercibidos en un principio.
- Las canciones se enmarcan dentro de un hard rock melódico de alto nivel y amplio de miras pero bajo un toque personal gracias al impecable y delicioso timbre de voz de Celia Noguera, unos matices vocales inasequibles con una profundidad, intensidad y emoción que te embarcan literalmente en un camino sin retorno. Parece que componéis las canciones sin ningún tipo de atadura estilística y enriqueciéndolos con determinados arreglos para que la parte musical se complemente a la perfección con los textos y así pueda exteriorizar todos los sentimientos invertidos en ellos. ¿Se puede concebir que con este disco habéis querido mirar más hacia vuestras almas y así dar un enfoque más íntimo a vuestra música?
Bueno, es una manera de verlo aunque no
me considero una persona muy espiritual. Simplemente hemos compuesto
y escrito la música que a nosotros nos gustaría escuchar, la que
nos divierte tocar.
- En este disco asistimos a una cada
vez mayor definición para que el oyente tenga que desmenuzarlo de
cabo a rabo a fin de hallarle su sentido. ¿Es eso lo que buscabais,
un disco tan realista y sincero en el que uno puede sentirse el
protagonista de algunas de sus historias?
Esa es la magia de la música. Aunque nosotros podamos haber escrito un determinado tema con una intención, cada persona puede escucharlo e interpretarlo a su manera. Estas cosas son muy difíciles de predecir. Cuando escribes un tema, nunca sabes lo que va a generar en el oyente.
- Supongo que cada uno de vosotros tenéis vuestros propios gustos musicales y una distinta manera de concebir la música, ¿Cómo hacéis para alcanzar un determinado consenso a la hora de definir las pautas de actuación y musicalmente el camino a seguir?
A la hora de componer usamos mucho la improvisación. A medida que los temas van cogiendo forma, los tocamos mucho en el local y vamos incorporando cosas poco a poco. De este modo nos vamos quedando con las que a los 4 nos parecen las mejores ideas.
- En el disco han aportado su granito de arena músicos como Oskar Sancho (Lujuria), Manuel Flecha, Rubén Delgado y Pablo Alobera. ¿Cómo surgieron tales colaboraciones y si os hubiera gustado que hubiese participado algún músico de renombre?
Para nosotros Oscar Sancho ya es un músico de renombre y con una carrera contrastadísima y el caso de Manuel Flecha, aunque no sea muy conocido a nivel nacional en Alcalá de Henares, nuestra ciudad natal, es un indispensable. El caso de Pablo y Rubén surge más por amistad. Las colaboraciones surgen siempre de la
idea de enriquecer el disco, de incluir matices que escapan a nuestra
capacidad. En el caso de Flecha, pensamos en él una vez hecho el
tema, ya que pensamos que le iba como anillo al dedo. En el caso de
Oscar, pensamos en colaborar con él y en consecuencia hicimos un
tema en el confluyeran su estilo y el nuestro propio.
- El álbum ha sido costeado mediante una campaña de financiación colectiva Verkami. Un éxito en toda regla ya que recaudasteis más dinero del necesario para la grabación y lanzamiento ¿Os sorprendió la buena respuesta de vuestros seguidores?
La verdad es que sí que fue una grata sorpresa que nos ha permitido hacer todo lo que habíamos planeado: grabación, promoción, merchandising, videoclip. Ha sido fundamental contar con los recursos económicos para poder abarcar todo.
- ¿Qué es para vosotros la experimentación, un fin en sí mismo o un medio para obtener algo diferente?
Un poco de cada. Por un lado es un medio. Como te he dicho improvisamos mucho en nuestro proceso compositivo. Por otro lado, ese proceso nos ayuda a crecer mucho como músicos tanto a nivel individual como colectivo.
- ¿Creéis que la música en vivo pasa por un buen momento, en el sentido de que la nuevas generaciones no están a la altura de tiempos pasados en predisposición de descubrir nuevas bandas y apoyar la música en vivo?
La cosa está muy complicada para las bandas emergentes. Las grandes bandas no están dispuestas a ceder el testigo y las grandes promotoras y discográficas apuestan por estas últimas, que son la apuesta más segura. El espectador también sigue muy anclado a estas bandas ya consagradas. Desde luego supone un gran reto superar esa barrera.
- Hoy en día es difícil tener fe en los grupos. Muchos duran cinco o seis años, sacan un par de discos y desaparecen. ¿Qué tenéis de especial para que creamos en vosotros?
Creo que nuestro mayor argumento es nuestra música. Cualquiera que escuche nuestro disco podrá ver que somos un grupo distinto, que no nos da miedo sacar los pies del tiesto a la hora de incorporar diferentes influencias y matices en nuestra música. Todo vale, lo importante es transmitir.
- Un consejo para la gente que quiera empezar un grupo
El mejor consejo que creo que se le puede dar a alguien que empieza, es que disfrute. Que disfrute aprendiendo a mejorar con su instrumento, que disfrute componiendo, que disfrute de los ensayos y de los conciertos.