Entrevista a los catalanes DEKTA

No se puede negar que los catalanes DEKTA hacen muy bien lo que hacen, un buen derroche de estilo con una elevada acentuación de los element...

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jueves, 19 de octubre de 2017

Reportaje de Overloud en el Dioses Del Metal Fest, sala Santana 27 (Bilbo) 07-10-201

En ocasiones se incurre en el error fatal de confundir la fidelidad a un estilo con la copia rutinaria por falta de ingenio y ni por asomo son iguales afortunadamente. La apuesta de los donostiarras Overloud es digna de ser aplaudida, un propósito evidente de salvaguardar una forma de entender la música, una lealtad absoluta a unos patrones clásicos y certeros, al sonido ochentero norteamericano, ejecuciones sin medias tintas desde la confianza puesta en sus aptitudes y el compromiso musical que les ha caracterizado hasta la fecha, mucho potencial en términos de calidad mediante decididos solos y una voz bastante versátil. En su tercer trabajo “Loud Machine“ van a poner de manifiesto un notable crecimiento, abriendo el campo de juego a nuevas injerencias e influencias y sin convulsionar las piedras maestras del género, garantizando cautivar a las orejas más excépticas con el dominio de la técnica y unas melodías y estribillos que se te incrustan rapidamente en los oídos, contribuyendo a una mayor sensación de perdurabilidad. Uno de esos discos que, si bien no inventan la rueda, apetece oír varias veces e ir encontrando nuevos detalles en cada escucha.

En la primera edición del Dioses Del Metal lograron prender el ánimo del centenar de asistentes con un sonido directo, de rítmica potente, interesantes solos e inagotables y constantes riffs de guitarra junto a esos pequeños detalles que acaban siendo muy importantes para dar ese dinamismo, la fluidez con la que se devuelven y lo engrasado de su maquinaria expresiva, siempre bajo una misma línea de actuación, defender sus credenciales de la manera más apropiada, abundantes riffs a dos guitarras que dirigen el peso de unas composiciones de carácter clásico, bien trabajadas con una voz de fuerte presencia, pegadizos estribillos y trepidantes desenlaces. Situados en ese eje candente donde la mayoría de grupos apuran en vivo las dos últimas canciones, arrancaron ardorosos, el fevor por todo lo alto al atreverse de inicio con una de sus nuevas composiciones "The Way Of Sorrow", brindando esas buenas sensaciones que los auténticos apasionados de dicho estilo saben valorar y sentir, para posteriormente soltar de inmediato todo su macarrismo ochentero en "Swallow My Love", “Lone Star Motel” y "Homeless", el vuelo de unas almas que siguen manifestando una pasión hard rockera que no conoce fronteras. 

Tanto individual como colectivamente el grupo estuvo impresionante, equilibrado dinamismo y calidad técnica, huyendo del exceso y potenciando sus mejores puntos de su estilo en la ejecución de sus nuevas creaciones como "Wet", "Loud Machine" y "Falling Star" , con una madurez y concreción bien plasmada. Más esencia repartieron en la estupenda adaptación del clásico "Rebel Yell" (Billy Idol) y recordando un anterior disco que no merece ser relegado pese a su brillante nueva obra con "Desert Law". Mucha fuerza, potencia intensidad, desarrollo, cambios de tonalidad… Un elegante y bien tramado compendio de canciones cobrando sentido ese refrán que dice que lo bueno, si breve, dos veces bueno.