"El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie”. Todos sabemos que son tiempos duros, pero el rock siempre ha sido una vocación. No vale lamentarse y este es el camino que han decidido llevar los valencianos Corazones Eléctricos, la nueva formación de Pau Monteguado (Uzzhuaïa) junto a un veterano de la escena valenciana Kako Navarro (Tamarits, Devólver o Delaire) y Miguel Giner, carretera y manta, salvaguardar las viejas raíces del rock y hacer vibrar nuestras verdaderas almas en base a un espíritu de banda independiente, hábiles dinámicas expresivas y miríficos ejercicios de concisión y destreza compositiva.
Una banda muy compenetrada sobre un escenario, donde los componentes se entienden con tan solo un gesto, capaces de improvisar y con una actitud que hace de conciertos en locales pequeños algo excepcional, esquivando el mimetismo imperante en el rock nacional, al jugar entre clásicas vertientes rockeras y arreglos solventes y generosos en compartir sus profundas pasiones. Acertados en melodía, crudeza y electricidad dieron cuenta de una versatilidad y viveza sonora extraordinaria desde el inicio, con adornos de guitarra amoldándose perfectamente a la tarea vocal, buscando la intensidad en “Intentando Respirar” y llevando al máximo exponente las enseñanzas de los viejos dinosaurios del rock anglosajón, un torrente de emociones incontrolables y gratas declaraciones de intenciones en “Volver A Empezar”, “Rockawilly”, “Kamikazes” o “Fuera De Si”, relatos de noches de rocanrol, historias de rebeldía y lucha y de amor sin barreras. Un particular universo que garantiza recompensas duraderas a quien decide sumergirse en sus hechizos.
Su experiencia en las tablas es indiscutible, una auténtica vocación de convertir ese amor por la música en un camino profesional, que no se pierda la ilusión de vivir tan honestamente, sintiendo y escuchando el rock, ingenio, oficio y maestría melódica sostenidos en una rítmica precisa, acordes guitarreros que se fusionaron con los canales de voces bien calibrados en deliciosos momentos de auténtico deleite rockero como: “Camino Al Sur”, “Cama De Faquir” y “¿Quién Salvará Al Rock And Roll?", música expansiva, plena de grandes desarrollos e inspiradora magia, desarrollando un gran sentido del ritmo y fuerza rockera. Para acabar así de triunfantes a la actitud y al rock que sudaron por los poros de su piel, acoplaron alguna que otra versión “In The Head” (Queens Of Stone Age), “Ziggy Stardust”, en homenaje al inigualable David Bowie y “Helter Skelter” (The Beatles), estampas míticas de una época dorada para darle a todo el conjunto más autenticidad si cabe, enfocando de manera adecuada sus provechosas aptitudes. Una banda dispuesta a dar batalla sin ambages y demostrar que son más que una simple promesa. Diamantes tallados con la destreza del oficio y la experiencia acumulada. ¡Una pasión rockera que no conoce fronteras!





