Los bilbainos Shöck nos ofrecen en su disco debut de título homónimo un puñado de himnos prácticamente adictivos desde la primera escucha, con la pretensión de garantizar que el punk rock de vieja escuela siga vigente. Unos temas currados sin perder ni un ápice de un sonido directo y donde la ejecución de unas buenas guitarras y unos estribillos perdurables causan un efecto inmediato en la mente. Así arrancaron su presentación oficial el pasado Nave 9 (Bilbo), muy directos y accesibles para los amantes de los tiempos pasados.
