La motivación y la ilusión por crecer han de ser elementos imprescindibles en todo grupo que ambiciona mejorar en la competitiva escena musical. Para ello hace falta deseo de romper el equilibrio entre la estabilidad de la monotonía y el miedo a experimentar, derribando las existentes barreras estilísticas con sonoridades nuevas y atrevidas. No se puede negar que los navarros Taken realizan muy bien lo que hacen, manteniendo la fidelidad al estilo, pero sabiendo aportar frescura y ocupando el lugar dejado por los grandes referentes pese a los complicados tiempos que corren para la música, cumpliendo con los gustos y deseos de todo seguidor del power metal bajo una personalidad que embriaga por completo.
En la décima edición del Euskal Metal Fest volvieron a demostrar que conservan un punto de ambición bien entendida, superando el listón exhibido por sus principales referentes y no reincidiendo demasiado en el uso de ciertos patrones rítmicos, dando mayor vitalidad a los temas y sacando brillo a un amplio abanico de elaboradas texturas vocales en la interpretación de manera exclusiva de algunas de las composiciones que irán incluidas en su nuevo trabajo "Unchained" a la venta el 26 de abril, por citar alguna: "A Thunder In The Storm", "The Land Of The Rising Sun", "My Inner Monster" y "Santxo The Strong", aderezadas de nuevos enfoques compositivos y con un David que bordó excepcionalmente el apartado vocal, con una sonrisa siempre en la cara y conectando perfectamente con el público, aportando un ápice de novedad y de originalidad muy reconocible, estribillos memorables y multitud destellos de calidad instrumental en "Tales Of Glory", "Worrmy Brains" y "Distant Shores", argumentos más que suficientes para convencer a aquellos que aman lo foráneo por sistema y desprecian lo propio con la misma facilidad.











